La existencia humana transcurre en una tensión permanente entre aquello que podemos transformar y aquello que debemos aprender a aceptar. Vivimos intentando construir, decidir, proteger, corregir y avanzar; pero al mismo tiempo, estamos expuestos a circunstancias que no controlamos: el paso del tiempo, la pérdida, el cambio, la incertidumbre, las decisiones ajenas, los límites del cuerpo y la contingencia propia de la vida.
En este escenario surgen tres actitudes fundamentales:
. FLUIR: No significa resignarse ni actuar pasivamente. Significa comprender la realidad tal como se presenta y responder a ella con flexibilidad, inteligencia y presencia. Todo cambia. La realidad no permanece estática: las circunstancias, las personas, nuestras capacidades y nuestras propias convicciones se transforman constantemente. Fluir implica reconocer que la vida posee una dinámica propia. Pero, la adaptación inteligente conserva el núcleo de nuestros valores mientras modifica nuestras estrategias. Podemos cambiar nuestros métodos sin abandonar nuestros principios; podemos modificar nuestros objetivos sin perder nuestra dignidad. Preguntarse: «Dada la realidad que existe,¿Cuál es ahora la mejor manera de actuar?». Esa es la esencia del fluir. No significa dejarse arrastrar por la corriente, sino aprender a navegarla.
. RESISTIR: Es permanecer firme cuando algo merece ser defendido.Cuando están comprendidas la dignidad, la justicia, la integridad, la libertad o nuestros principios esenciales; resistir puede convertirse en una obligación moral. No podemos controlar todos los acontecimientos, pero podemos controlar nuestros juicios, decisiones y conducta.
Resistir no significa negar la realidad, significa no permitir que la realidad exterior destruya nuestra estructura interior.
Pero, existe un riesgo. la resistencia puede convertirse en obstinación. Persistir en algo porque hemos invertido tiempo, orgullo o energía puede llevarnos a profundizar errores. Hay que preguntarse: ¿Estoy defendiendo un principio valioso o simplemente me niego a aceptar que las circunstancias han cambiado?
.DEJAR FLUIR: Es el arte de soltar lo que ya no debemos controlar. Es probablemente una de las capacidades más difíciles para el ser humano. Nuestra mente busca controlar. Queremos prever los acontecimientos, conservar relaciones, garantizar resultados y evitar pérdidas. Pero una parte importante de la vida ocurre fuera de nuestro dominio. Dejar fluir significa comprender que no todo problema necesita ser conquistado. Algunas situaciones necesitan tiempo, espacio, silencio,distancia. Y algunas etapas simplemente necesitan terminar. Soltar o desapegarse no significa que algo careciera de valor. Muchas veces significa reconocer que cumplió su ciclo.
El verdadero problema humano no consiste en aprender a fluir, resistir o dejar de fluir. Consiste en desarrollar el discernimiento para saber cuándo corresponde cada actitud. El sufrimiento psicológico suele aumentar cuando aplicamos una respuesta equivocada. Resistimos cuando deberíamos adaptarnos, Nos adaptamos cuando deberíamos resistir y seguimos luchando cuando deberíamos soltar.
Aceptar la realidad elimina una batalla innecesaria: La lucha contra el hecho de que algo ya ocurrió. A partir de ahí podemos utilizar nuestra energía para actuar sobre aquello que todavía puede cambiarse.
No siempre elegimos lo que nos ocurre. Pero podemos participar en la elección de nuestra respuesta. Entre el acontecimiento y nuestra conducta existe un espacio psicológico en que pueden intervenir la reflexión, los valores y la conciencia. Ese espacio constituye una de las formas más importantes de libertad humana.
Fluir significa utilizar ese espacio para adaptarse. Resistir significa utilizarlo para conservar nuestros valores y dejar fluir significa utilizarlo para abandonar aquello que ya no merece nuestra energía.
Podemos sintetizar esta filosofía en cuatro actos:
.OBSERVAR: Antes de reaccionar, comprender la situación
.DISCERNIR: Separar lo que depende nosotros de aquello que no depende de nosotros.
.ACTUAR: Cuando existe margen de acción, utilizarlo con decisión.
. SOLTAR: Cuando nuestra acción ha terminado y aceptar que el resultado final no pertenece a nuestra voluntad.
Una verdadera fortaleza psicológica podría resumirse en principios firmes y estrategias flexibles.
Uno de los mayores aprendizajes de la madurez consiste en comprender que no todas las batallas deben librarse. Discusiones que no necesitan ganarse, relaciones que no pueden reconstruirse, caminos que necesitan abandonarse. Existe una enorme diferencia entre rendirse ante la dificultad y retirarse de aquello que ya no tiene sentido.
La enseñanza más profunda podría ser: Para construir nuestra vida necesitamos voluntad, pero para vivir en paz necesitamos aceptar que nuestra voluntad no controla completamente la vida.Entonces: Debemos hacer planes sabiendo que podrán cambiar, amar sabiendo que todo vínculo es vulnerable, esperar sin exigir, actuar sin obsesionarnos por el resultado, persistir sin convertirnos en esclavos de nuestra propia obstinación y soltar sin considerar que todo lo perdido fue inútil.
Finalmente, la vida seguirá avanzando con nosotros o sin nosotros. Porque algunas cosas llegan para quedarse, otras llegan para enseñarnos y algunas llegan simplemente para recordarnos que también nosotros debemos aprender a seguir adelante.
A continuación la parte de las frases célebres:
-EPICTETO: «La dificultad muestra lo que son los hombres»
-MARCO AURELIO: «Tienes poder sobre tu mente, no sobre los acontecimientos externos»
-CONFUCIO: «El hombre que mueve una montaña comienza cargando pequeñas piedras»
-LAO-TSÉ: «El sabio no lucha, y por eso nadie puede luchar contra él»
-ENSEÑANZA BUDISTA: «El apego es la raíz del sufrimiento»
-RUMI: «Ayer era inteligente y quería cambiar el mundo; hoy soy sabio y quiero cambiarme a mi mismo»
Feliz domingo querida Familia y amigos. Que nunca nos falte valentía para luchar por lo importante, humildad para cambiar cuando sea necesario y serenidad para dejar partir aquello que ya no podemos retener.Fluir sin perdernos, resistir sin rompernos y soltar sin dejar de amar. Un afectuoso saludo a todos los lectores. Agradeceré que lo repliquen.
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